domingo, 21 de diciembre de 2014

Irrelevante.

Tenía tantas ganas de besarte.
Tantas ganas de tenerte a mi lado.
Que te alejé.
El alcohol, las drogas y el tabaco no sirvieron para alivianar mi culpa.
Necesito verle.
Darle un abrazo.
Disculpas.
Algo.
Que sepa que por más que intente odiarla, no puedo.
Hizo algo único en un tiempo muy breve.
Me enamoró.
Me hizo sentir especial.
Pero...
Lo que la muerte de un amigo, un hermano, tu otro yo puede provocar en una noche.
Ya que lo ves por otro lado, no es tan malo.
Era su tiempo de irse.
Era bastante bueno para este mundo.
Merece estar donde está.
Tranquilo.
Solo.
Sin preocupaciones.
Libre.
Feliz.
Sin verme.
Ni necesitarme.
Preocuparse por mi...
Merece tranquilidad.
Es fácil digerir la noticia con estos pensamientos.
Lentamente todo se aclara.
Ves lo que hiciste mal y lo que hiciste peor.
Te arrepientes de cosas que provocaste.
Del tiempo a solas.
Solo deseas abrazar a esa persona que tanto te quiere o te quiso.
Que ese abrazo sea capaz de dejarla sin aire unos segundos y lastimarle distintos músculos de lo fuerte y largo que va a ser.
Ahora que recuerdo, suelo tener pensamientos extraños sobre el amor.
Ahora que lo veo de una manera neutra, pienso que el amor no es fundamental ni necesario, pero puede arreglar problemas pasados, traumas, tristezas, un simple abrazo de esa persona especial es como un año de terapia.
Un beso apasionado es como si nunca en tu vida hubieras tenido problemas.
Pensar en esa persona y que te haga suspirar es como si estuvieras en las nubes, cómodo, despreocupado, feliz.
Hacer distintas actividades que sueles hacer solo, como caminar, ir al cine, relajarse en el parque recostado en el césped o incluso fumar, dejan de ser aburridas cuando esa persona está en todas ellas.
Me gustaría que estuvieras en todas ellas el tiempo necesario para arreglar las cosas.
Probablemente la culpa no es solo mía, es de ambos.
Pero me gustaría arreglar los problemas de ambos.
Relajarme en tus brazos escuchando mi música recostados en el pasto húmedo de un parque solitario, recibir un beso de ella, que sea suave, con mucho amor, que me haga cerrar los ojos, soltar un gran suspiro y poder descansar unos momentos, disfrutar de tanta tranquilidad a su lado, que me ayude a tomar las fotografías que tanto "Necesito.", poder tomarla de la mano y estar descansando juntos en el frío.
Tengo pensamientos tan raros sobre ella y yo, como nos haríamos felices mutuamente, como podamos tener pensamientos que todos vean extraños, mórbidos, repugnantes, carentes de sentido común, etcétera, etcétera, etcétera, pero que solo nosotros dos seamos capaces de comprenderlos, hallar el lado romántico y sonreír cada que tengamos ese estilo de pensamientos.
Mi mentalidad suele ser como un camaleón, cambia, pero de acuerdo a mi estado emocional.
Tu tienes a mi mente hecha un desastre.
Y no quiero que intentes ordenar las cosas, quiero que desordenes todo lo que sobra en mi, que me alborotes las neuronas, que mi hipotálamo explote, que me hagas sentir escalofríos estando a tu lado, no saber que muestras de afecto esperar de usted, solo dejarme llevar por todo lo que me haga.
Puede hacer conmigo lo que guste.
Abrazarme.
Rasguñarme.
Besarme.
Morderme.
Todo.
Con tal que la persona que lo haga sea usted.
No pido nada más que eso, que esté a mi lado por siempre, o el tiempo que usted me permita cuidarla, besarla, morderla, abrazarla y hacerla sonreír.

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