sábado, 12 de diciembre de 2015
Dilemas.
En un breve periodo de tiempo he comenzado a darme cuenta de que hay demasiadas cosas que no podré llevar a cabo.
Lograr expresarme en el bello arte del dibujo, mis proyectos musicales obsoletos y sin terminar, afinar mi voz, mi poncho, mis fotos...
En fin, este enfisema logra su cometido, aunque es en un paso lento.
Me tengo que mover lentamente al borde de la nube más alta.
Y me gustaría que hiciéramos esto juntos, pero noto que tu tienes un propósito concreto, y eso me rompe un poco el corazón, pues eres lo único que tengo.
Si, tengo amigos, y son los mejores, pues pasamos las tardes jugando billar, haciendo bromas pesadas entre todos y haciendo cosas un poco ilógicas y riesgosas para entretenernos, pero ellos tienen que quedarse, digamos que tienen planes que no han llevado a cabo, y ellos si tienen tiempo para hacerlos.
En cambio, yo...
Todavía no sé si esta vaya a ser mi última navidad.
En fin, opto por quedarme en la madrugada con mi guitarra tocando y cantando mi canción favorita.
Muchos me han llegado a comentar que no debo de cantarla, pues no tengo voz para ella, pero me recuerda demasiado a Diego.
Pues he visto a demasiados camaradas morir en la noche.
No se si está bien comer, se siente como un deseo hecho realidad.
No es justo, no está bien, no tengo motivo para luchar.
Describe demasiado como me siento con el enfisema y sin Diego a mi lado.
Soy un simple rey de un basurero psicológico sin remedio alguno con un narcisismo inimaginable y una debilidad a las amistades, en especial a no perderlas.
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