martes, 24 de noviembre de 2015

Neutralidad.

Obtuve Nuclear Throne, si, y es genial, pero lamentablemente eso no levanta ni desaparece los hechos de que estoy solo, de mis enfermedades, de la muerte de las personas que más he llegado a querer y de que nadie actualmente me quiere de la manera que dice.


Puede que me tengan cierta clase de afecto, pero no es honesta.
Puede llegar a tener más problemas.


En si, las cajetillas de cigarro me hacen falta de acompañamiento mientras toco la guitarra de manera deprimente sentado en la banqueta tarareando con un sentimiento inexplicable.
Se siente inexpresivo, pero a la vez logras distinguir cierto tono de decepción de vivir, no se si logro explicarme.


No ha sido mi tiempo para estar alegre o al menos cómodo.
No más cigarros, no más querer a alguien o esperar algo de alguien a quien le has llegado a confiar incluso tu vida.


Los vicios eran sanos para mi, me mantenían fuera de la zona de confort natural de la depresión.


Poco a poco me alejo de la gente que siento que quiero.
De acuerdo a mi profesora de Psicología, me alejo porque llego a confiar en la gente demasiado, y cuando llegan a hacer algo que me lastima, no lo supero, y opto por la soledad y un bienestar raro a tener una compañía con el pensamiento en mente de que esa o esas personas van a ir quebrando más mis sentimientos.


Y en todo este tiempo nunca hablé sobre el tener pareja, solo fue sobre las amistades.